
Haber tronado granadas de fragmentación enmedio de la gente que acudió al grito en Morelia simplemente no tiene nombre. Qué poca madre.
Hasta el momento, las acciones tanto de guerrilla como del crimen organizado no se habían dirigido directamente contra civiles desarmados, y afectaban a la población civil sólo de rebote. Ésto ya entra en la categoría directamente de acto terrorista, dirigido específicamente contra la población civil, y como tal, la primera reacción sensata es la de mentarles la madre. Así: chinguen a su reputísima madre, pinches asesinos de mierda. La segunda reacción debe ser la de no decir quiénes fueron los cabrones que lo hicieron.
En general, un terrorista lo que busca con este tipo de chingaderas es llamar la atención sobre su movimiento, intimidando a la sociedad civil y echándole la culpa al gobierno, lavándose las manos diciendo "miren nada más lo que me obligaron a hacer". Como cualquier psicópata. Lo justo es no seguirles el juego, repudiando a su movimiento no haciéndole publicidad. Ya estuvo suave, carajo. Devuelvan a nuestro país. Ya Basta.
Un satélite espía sin control lleno de materiales tóxicos se dirigía peligrosamente a la tierra. Por ese motivo, el Presidente de los Estados Unidos decidió tomar una medida drástica: interceptar el bólido con un misil, logrando destruirlo con éxito. No, no es el guión de la película más reciente de Bruce Willis. Esto realmente ocurrió. Un asesor de la Casa Blanca nos explica cómo lo hicieron:
¿Les dio risa? Bueno, también es de risa el video de la conferencia de prensa donde el General Cartwright explicó orgullosamente lo que en realidad pasó. Disculpen mi escepticismo, pero el video de la supuesta explosión del satélite se parece tanto a una explosión de la Guerra de las Galaxias, que nomás le falta el sonido del láser y la música de fondo. ¿Será?

El
NO a la reforma de Chávez parecería, en principio, una buena noticia, pero... ¿ustedes creen que se quede así nomás, tan tranquilo? Yo tampoco.
En momentos en que el mundo debate sobre la evidente incapacidad de la Organización de las Naciones Unidas para evitar conflictos, nos llegan a través de YouTube escenas sobre las protestas de monjes budistas en Myanmar y la represión de la junta militar que gobierna ese país.
Aquí en el continente americano hemos tenido experiencias bastante traumáticas con las dictaduras, y sólo nos queda desearle a la gente de Myanmar que los monjes budistas sigan utilizando métodos no violentos para que esta represión no se traduzca en una nueva guerra civil con su consiguiente baño de sangre. En cuanto a la ONU... muy bien, gracias.