Accesory to Murder
¿Te gusta quemarle las patas al diablo? ¿Estás convencido de que no le haces daño a nadie fumando mota en el sótano, para relajarte? Lamento decirte que estás trágicamente equivocado: a partir de éste lunes, te has convertido nada más ni nada menos que en cómplice de homicidio.Bueno, pues deja de engañarte. Cada churro, cada tacha, cada línea, cada piedra que se consume nomás por pura pinche ociosidad, tiene la misma finalidad: engordar los bolsillos de cabrones como los que hicieron el doble atentado terrorista de Morelia. Lo más paradójico del asunto es que seguramente estás enojado, y exiges que las autoridades encuentren a los responsables, y que ahora sí agarren a los culpables, y que no sea como siempre... Bueno estoy seguro que hasta saliste a la calle vestido de blanco para exigir que se termine de una buena vez con la inseguridad que padecemos. Seguramente hasta has dicho varias veces: Pinche gobierno incompetente, pinches autoridades corruptas, ¿cómo es posible que no sepan dónde están los secuestradores? ¿voy a creer que no sean capaces de encontrar a los Narcos?
Bueno, pues... ¡Sorpresa! el que ha estado financiando a esos cabrones eres tú. Las granadas que se lanzaron contra toda esa gente inocente fueron compradas con el dinero que tú les diste. Y los Narcos se van a defender con todo, porque están armados hasta los dientes con las armas que tú les compraste. ¿Te revuelve el estómago?
Bueno, pues no ganas nada con sentirte mal para seguir igual: el hubiera es el tiempo pasado del verbo ya no. Date cuenta de que eres el arma principal que tenemos para recuperar nuestro país. Tú les diste el poder que tienen, y sólo tú se los puedes quitar. ¿Cómo? Deja de mantenerlos. Deja de pagarles sus armas, sus camionetas, sus ejércitos y sus mansiones. Simplemente, no les vuelvas a comprar nada. Ni un porrito. Ni una grapa. Nada. Recupera el poder y mándalos a chingar a su madre. Oblígalos a declararse en quiebra, como si fueran Bancos de Wall Street. Sólo así se le puede ganar la guerra al Narco.
Nadie dice que va a ser fácil hacerlo. Es más, probablemente necesites internarte en una clínica para lograrlo. Pero cuando te entren las ansias y quieras aventar la toalla piensa en que ningún viaje, por bueno que sea, vale ésto:
Sé que no lo vas a hacer por ti, porque en todo este tiempo no lo has hecho. Sé que tampoco lo vas a hacer por mi, porque, después de todo, lo que yo diga o deje de decir te debería valer gorro. Hazlo por que nunca volvamos a ver en México una sola niña lastimada más, como la de la foto. Buena Suerte.
















