Las Torres del Viaducto Bicentenario
El video de "Ciudad a la Vista" del Jueves no vino así nomás porque sí. Lo que pasa es que han estado saliendo últimamente con que no debe construirse el Viaducto Bicentenario porque va a cambiar la vista de las Torres de Satélite. Hagan ustedes el favor. De la poderosa Asociación de Colonos de Ciudad Satélite no me extraña, y hasta lo entiendo... después de todo, a nadie le gusta que cambien el paisaje urbano de donde vive. Sobretodo si eres una persona jubilada que no tiene ninguna necesidad de aguantar cada mañana dos o tres horas de tráfico para ir a trabajar. Lo que me molesta es la opinión de expertos de la UNAM y Bellas Artes que lo más al norte que han llegado es al Auditorio Nacional, pero aún así se sienten autorizados para opinar que hacer obras viales en el Periférico Norte es un error "porque se fomenta el uso del automóvil", o que no debería tocarse el periférico "para preservar la intención artística original de las Torres de Satélite". Con todo respeto, damitas y caballeros... ya no se fumen el pasto.

Entre ambas fotos hay 50 años de diferencia. Y aunque el entorno ha cambiado completamente, las Torres siguen ahí. Si se fijan, el periférico ha cambiado mucho y no hay problema. Para empezar, al oeste de las torres pasan los carriles de alta de ambos sentidos y la lateral de Norte a Sur, mientras que al este sólo cupo la lateral de sur a Norte. Del tráfico mejor ni hablamos: la foto más reciente fue tomada en sábado a medio día y los dos cuerpos centrales están materialmente detenidos - o sea que ni pa atrás ni pa 'lante. Además, están rodeadas de anuncios espectaculares, y en particular hay dos que se han convertido en elementos tan irremplazables como las mismas Torres: el de Cerveza Corona y el de Librería Gandhi. Lo que pocos saben, es que la construcción de las Torres de Satélite no fue nada más un capricho artístico de Mathias Goeritz y Luis Barragán: Se mandaron construir expresamente como símbolo del Banco Nacional Hipotecario Urbano y de Obras Públicas, S. C., mejor conocido como Banobras, quien fuera el patrocinador y promotor de Ciudad Satélite. O sea que el origen de Las Torres fue tan mundano y comercial como los anuncios que las rodean.
Lo que no estaría dispuesto a aceptar es que se derribaran las Torres de Satélite o se modificaran de alguna manera para adaptarlas a la nueva vialidad. Pero eso no es lo mismo que oponerse a que una vialidad elevada se adapte a las Torres y las rodee... urge una vialidad así y si al hacerlo cambia el paisaje, como ocurrió en el Asta Bandera Monumental de San Jerónimo con el pejevial, pues ni modo.
Lo que no estaría dispuesto a aceptar es que se derribaran las Torres de Satélite o se modificaran de alguna manera para adaptarlas a la nueva vialidad. Pero eso no es lo mismo que oponerse a que una vialidad elevada se adapte a las Torres y las rodee... urge una vialidad así y si al hacerlo cambia el paisaje, como ocurrió en el Asta Bandera Monumental de San Jerónimo con el pejevial, pues ni modo.






1 comentarios:
Amén hermano !!!
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